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viernes, 31 de enero de 2014

OJALÁ AMANEZCA Y DESPERTEMOS DE ESTA PESADILLA

Son las seis de la mañana y Alcorcón parece dormir. O esperar despertar después de la pesadilla: una ciudad donde la basura se amontona, donde no hay diálogo ni se cumple lo pactado, donde se expulsa de los plenos a los vecinos que levantan la voz, donde el Alcalde decide terminar una huelga contratando a una empresa privada escoltada por la policía. Todo pagado por todos los vecinos. Alcalde, empresa privada y policía.
Esperando despertar, esperando que la solidaridad sea el motor de toda acción, la justicia y la honradez sin tapujos la llave que abra la puerta (la puerta y las ventanas, que se sacudan las alfombras y se airee la casa de todas), y la lucha pacífica el camino.
Que despierte la razón dormida, el valor de la palabra y el diálogo, la paciencia para argumentar y escuchar el argumento de los otros, y para consensuar leyes justas iguales para todas que se cumplan: nadie por encima de la ley, ni alcalde ni vecino. Y la ley al servicio de los derechos fundamentales de las personas.

Ojalá amanezca y despertemos de esta pesadilla 

miércoles, 22 de enero de 2014

DESDE NUESTRA CIUDAD, POR LOS DERECHOS FUNDAMENTALES

EQUO ALCORCÓN quiere manifestar su apoyo a los trabajadores de la limpieza que con el ejercicio de su derecho a la huelga luchan por el mantenimiento de sus puestos de trabajo.
Derechos fundamentales son la vivienda, la educación, la sanidad y por supuesto el trabajo. Sin trabajo la persona pierde su dignidad. Se multiplican en nuestra ciudad las colas ante los puntos de distribución de alimentos que surgen por iniciativa de diversas entidades. Colas de la vergüenza y la humillación, que engrosan cada día por el drama del desempleo. Nadie puede quedar indiferente, y los gestores de lo público, aquellas personas que han recibido de sus vecinos el mandato de administrar los bienes comunes respondiendo a las necesidades fundamentales de las personas, deben responder a este mandato por encima de cualquier otro interés, con equidad y transparencia.
La mirada de un servidor público, de un político, debe estar puesta en aquel a quien debe servir: sus vecinos. Sus vecinos, que son personas como él, adultos, con criterio y derecho a saber, a opinar, a compartir y a participar. La fuerza no es prepotencia y enrocamiento, la fuerza es lucidez, capacidad de diálogo, capacidad de reconocer errores y de buscar soluciones entre todas: esta es la única forma de construir una ciudad, no un fortín o un cortijo.
Hay soluciones, hay modos de distribuir equitativamente los recursos. 
Alcorcón bien vale este esfuerzo.




domingo, 3 de noviembre de 2013

POR FAVOR, NO NOS DEFRAUDÉIS: SED ALTERNATIVA

Me lo han dicho ya más de una vez. Personas decepcionadas. No votaré nunca más- dicen- si me falláis. Aunque ahora todos están iniciando una campaña de lavado de imagen. Todos son ecologistas, todos buscan la conciliación familiar, la igualdad de la mujer; todos buscan la transparencia, la democracia real, la participación; la regeneración política, la honradez, todos comen el menú del día en el bar de la esquina, todos salen a la calle y se paran a charlar con los vecinos. Y los ciudadanos observan y reflexionan. Probablemente algunos los crean, probablemente también algunos de los políticos sean sinceros en su deseo de cambio. El tiempo lo dirá, aunque eso es precisamente lo que falta: tiempo. La naturaleza se está degradando a pasos agigantados, las desigualdades están aumentando de manera alarmante, la crispación y la desesperanza se extienden, la paz está amenazada (no, no se solucionan los conflictos, como aconseja el magnate de los casinos, arrojando una bomba atómica en medio del desierto como medida disuasoria, ni mucho menos) Los derechos humanos no son respetados, ni los derechos de nuestra constitución por la que tantos se rasgan las vestiduras: el derecho al trabajo, a la vivienda, a la educación, a la sanidad. Por eso apuesto por EQUO, me comprometo con este partido pequeño, este partido de hombres y mujeres que no se rinden, con muy escasos medios, pero con la voluntad firme y el compromiso de iniciar un nuevo modo de hacer política. No sé si ganaremos elecciones, no sé si alcanzaremos el poder, sólo sé que por responsabilidad ciudadana tenemos el deber de actuar para cambiar un sistema con patentes síntomas de agotamiento. No sé si podremos, sé que debemos.