
Biólogo, pajarero, naturalista y ahora miembro de la Comisión Ejecutiva Federal de EQUO
Alejandro Sanchez
De un tiempo a esta parte, cada vez que alguien me pregunta por
EQUO acabamos hablando de Podemos. Desde luego, es el fenómeno mediático
y político de moda, pero la cuestión comienza a ser ya cansina. Para su
fortuna, Pablo Iglesias y compañía han irrumpido en la política en el
momento justo, tras tres años asfixiantes del PP, con un Rajoy falto de
iniciativa y completamente desbordado por la corrupción y el
independentismo catalán, y la población extenuada tras la crisis
económica más larga que hemos sufrido en nuestra vida y recortada hasta
la brutalidad en sus derechos más elementales. Y además han tenido la
suerte o el mérito de llamar la atención de algunas televisiones que lo
han expuesto al público hasta la saciedad. Algo nunca antes visto.
“Pablo Iglesias ha salido más veces en la tele en un mes, que yo en toda
mi vida”, declaraba el otro día Cayo Lara. Para qué vamos a compararlo
con las veces que hayamos salido los de EQUO…
EQUO parece haber nacido con tres años de adelanto, justo antes del
15-M, pero además es que a EQUO se le maltrató desde la izquierda hasta
límites insospechados y, desde luego, no vistos en el caso de Pablo
Iglesias y los suyos. No en vano ellos vienen de la izquierda radical y
allí todavía los sienten de los suyos y los tratan con guante de seda,
aunque ya hayan emprendido el camino al centro.
Podemos parece llenarlo todo a la izquierda del PSOE, pero todavía
somos muchos los que trabajamos en otras formaciones políticas y lo
vamos a seguir haciendo. Vamos a seguir, porque Podemos ya está
demostrando que no es el proyecto de democracia horizontal y
participativa que promulgaban sus fundadores, sino una marca alrededor a
un líder dispuesto a sustituir a otras marcas y otros líderes,
prometiendo muy parecidas cosas a las de algunos líderes que hemos
tenido en este país y que nos han defraudado estrepitosamente. No sé
ustedes, pero yo no pienso confiar en un líder que tiene menos
contrapesos en la dirección que el PSOE o que Izquierda Unida, y que se
comporta con una democracia “digital” mucho más parecida a los “dedazos”
del Partido Popular que a un partido democrático al uso europeo, como
se ha podido comprobar recientemente:
http://www.eldiario.es/politica/Pablo-Iglesias-primera-Ejecutiva-Podemos_0_325467500.html y
http://www.eldiario.es/politica/Iglesias-implicara-personalmente-dirigentes-Podemos_0_327918150.html.
Yo, no sé ustedes, prefiero tener órganos de coordinación elegidos
entre todos en listas abiertas, donde la pluralidad viene de suyo, y
construir una democracia libre, participativa y deliberativa, con más
portavoces y menos líderes.
Entiéndanme, me parece legítimo si la gente le vota y es posible que
si no existiera EQUO yo también apostara por él, como en dos ocasiones
confié en Felipe González y en Zapatero. Pero no erraré una tercera vez.
Ahora tengo una alternativa y además esa alternativa es verde y es
ecologista. Puede que no sea tan mediática ni tan conocida, pero sus
propuestas están mucho mejor enfocadas a revolucionar un sistema
económico y político fraudulento que ha llevado al borde de la ruina y
la desesperación a miles de familias y que además lo hace destruyendo el
futuro de nuestro planeta y nuestro medio ambiente. Propuestas
elaboradas de forma realmente horizontal y colectiva, sin que el líder
de turno las mediatice de forma irreversible.
Los dirigentes de Podemos firmaron el manifiesto ecologista y antiproductivista
“Última Llamada”,
pero las ideas que expresan en debates y tertulias, y el reciente
encargo a Torres y Navarro de su programa económico, desmienten este
manifiesto. Monedero y Navarro han despreciado en numerosas ocasiones el
ecologismo político que representan los partidos verdes y que
justamente defienden más que nadie el cambio civilizatorio propugnado
por Última Llamada. Pablo Iglesias está diseñando un partido programado
para ganar a toda costa y barrer a “la casta” sin distracciones
intermedias. Pero en el camino sacrifican cosas que a mí no me parecen
de recibo. Yo desde luego comparto la necesidad de derribar al
bipartidismo por medios democráticos y supongo que podremos colaborar
con Podemos en ese objetivo, así como en la necesidad de realizar un
proceso constituyente mediante el que construyamos entre todos una
democracia más libre y más justa. Pero el fin no justifica los medios y
creo que esa nueva realidad debe construirse desde el pluralismo
político, que representan EQUO y otras fuerzas políticas.
Y en ese nuevo tablero EQUO es la alternativa verde a Podemos y a
todos los demás partidos. Porque no se puede salir de esta crisis con
recetas socialdemócratas como nos anuncia Pablo Iglesias para “ganar la
centralidad del tablero”. Ya sabemos que no sirven. Ya hemos oído esos
discursos en boca de otros líderes que también eran muy carismáticos y
buenos oradores. Necesitamos vivir con menos para vivir mejor y dar una
oportunidad a nuestros hijos y a los demás pueblos de nuestro planeta.
Apostar por el crecimiento y por el consumo es profundamente erróneo y
solamente prolongará la agonía de nuestra civilización. Necesitamos
emprender ya la transición hacia un nuevo modelo económico, basado en la
justicia social y el respeto a los recursos naturales y a las personas.
Hay que abandonar el uso de combustibles fósiles cuanto antes y
emprender decididamente el camino del 100% renovables, y no veo nada de
eso en Podemos.
Yo creo que hay una alternativa verde a Podemos, y se llama EQUO.
EQUOlogico