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martes, 22 de diciembre de 2015

Conato de fuego en el recinto ferial de Alcorcón.

Esta tarde los petardos de un grupo de adolescentes han prendido fuego en un árbol del Recinto Ferial de Alcorcón. Afortunadamente la colaboración ciudadana, la reacción de otro grupo de jóvenes y la intervención de bomberos, policía municipal y nacional, y servicios de limpieza del Ayuntamiento ha conseguido minimizar los daños.

Una vez más comprobamos que la colaboración ciudadana, también de los más jóvenes, es el mayor activo para hacer de Alcorcón una ciudad habitable y amable, respetuosa con lo que es un Bien Común de todos los vecinos y vecinas.

Desde esta página queremos felicitar a estos jóvenes y a todos los que cuidan de nuestra ciudad, el cuerpo de policía, de bomberos y el servicio de limpieza del municipio. 
¡Y Felices Fiestas!



domingo, 2 de febrero de 2014

ALCORCÓN: BASURA, PORRAS, FUEGO Y FRANCOTIRADORES

  1. Alcorcón no es eso: Alcorcón merece otra cosa. Gente venida de Extremadura y Castilla, buscando en el extrarradio de Madrid un lugar para vivir; y ahora. sus hijos y los hijos de sus hijos. Un pueblo que crece, un pueblo que se hace ciudad. Un pueblo ahora en el ojo del huracán de la deuda por mala gestión de bienes públicos, del desempleo por la burbuja inmobiliaria, de la pobreza y la desesperación. De una nueva política de mano dura que bromea hablando de "francotiradores", pero que habla en serio cuando  envía a antidisturbios a dispersar una manifestación pacífica a fuerza de apaleamientos; que no dialoga y que pretende solventar el problema de la deuda por el sitio de siempre: con recortes de servicios públicos. Y una huelga de basura que se pretende solucionar no con la negociación sino contratando a una empresa privada para hacer el trabajo de los huelguistas.
  2. Alcorcón es una ciudad herida: nuestros males:la indiferencia de muchos acostumbrados a una forma de democracia infantil de delegar en los políticos; la prepotencia y represión política a niveles inimaginables con listas negras de vecinos; y la rabia y la violencia incontrolada que empieza a despuntar. El remedio no son ni las mordazas ni las cerillas. El remedio es la dignidad de los vecinos, el respeto a la libertad de expresión, la participación y el compromiso responsable. El respeto a los derechos fundamentales de las personas y el ejercicio maduro y responsable de la política.
  3. ¡Basta ya! Alcorcón se merece otra cosa.

viernes, 12 de octubre de 2012

LOS EJERCITOS, EL FUEGO Y EL AGUA.



Afortunadamente, no he sido testigo directo de ninguna guerra, pero sí, a través de los medios de comunicación, de otras innumerables y devastadoras que parecen no terminar nunca, principalmente en las zonas más empobrecidas del planeta.
No nos atacan los ejércitos enemigos, ni tampoco parecemos dispuestos a enfrentarnos unos contra otros en una contienda fraticida, por más que las calles se llenen de indignados y las autoridades ordenen una represión desproporcionada de los manifestantes, o que algunas voces susurren nostálgicas el papel del Ejercito para salvaguarda de la Patria. Lo que el pueblo quiere, hoy y siempre, es vivir, por más que haya quienes han hecho un negocio de la guerra.
Y sin embargo, paisajes desolados por las catástrofes, ruina, dolor y muerte no es algo ajeno a nuestra realidad. Hace poco fue el fuego, hoy es el agua. ¿Qué estamos haciendo ante esto? Como ya escribí en el momento en el que los incendios arrasaban nuestros bosques y nuestros campos y dejaban en la ruina a muchas personas que perdieron sus casas, sus tierras de cultivo y sus ganados, hoy ocurre lo mismo a causa de las inundaciones. Y otra vez más no cabe el fatalismo resignado, sino la autocrítica comprometida. La Naturaleza es digna de respeto, incluso de veneración. Pero debemos aspirar a que sea nuestra aliada, de hecho lo es. Sólo hay que poner todos nuestros medios, la ciencia y la técnica, para cuidarla y guiarla. Cuánta ruina se podría evitar cuidando nuestros bosques, limpiándolos y vigilándolos continuamente; y lo mismo ocurriría con nuestros ríos, nuestros cauces secos con memoria de torrentes, nuestras ramblas abandonadas y convertidas en escombreras y tantos y tantos diques cortando el paso del agua dormida; y el olvido de  las autoridades que permiten la construcción de viviendas en zonas inundables. Y cuántos puestos de trabajos de guardianes de nuestras tierras y nuestros ríos, y de investigadores para prevenir las catástrofes. Ejércitos para la vida, soldados que no empuñaran armas contra otros hombres sino que emplearan toda su fuerza para domar a una Naturaleza de la que vivimos. Industrias punteras, sí, pero a favor de los hombre. Trabajo no les faltaría. Lamentablemente, hoy por hoy los echamos en falta.


Hoy, 12 de octubre, día de los desfiles militares, hombres y mujeres de nuestra Patria sufren y lloran el desastre. Sentir con ellos, ese es el verdadero patriotismo.

Imagen: elmundo.es