miércoles, 13 de julio de 2011

Equo reclama de la Unión Europea iniciativa frente a los mercados, creando una unidad fiscal, bonos europeos y una Agencia Europea de Calificación

Para Equo la situación vivida ayer, en la que varias países europeos, incluido España, estuvieron al borde del”abismo” por la subida de la prima de riesgo (en el caso español hasta los 330 puntos), demuestra de nuevo que es necesario un cambio en la estrategia económica europea, hasta ahora basada en políticas liberales y antisociales para contentar a los mercados financieros.
La situación actual requiere una respuesta clara de las autoridades europeas a favor de una mayor integración fiscal, económica y política de la zona Euro, y en definitiva, la acción de la política frente a los mercados especulativos.
Europa vive una situación de absoluto desconcierto ante la falta de iniciativa política de la UE, preocupada solo por calmar a los especuladores, lo que le lleva tomar medidas económicas que ni a corto ni a largo plazo favorecen la creación de empleo, pero que sin embargo están llevando a cada vez más ciudadan@s a situaciones de precariedad y están aumentando las desigualdades entre los distintos países de la Unión. Los llamados rescates de Grecia son una prueba de este absurdo: desde el principio se sabía con certeza que se estaban imponiendo condiciones imposibles de cumplir, pero se aprobaron bajo la presión de los mercados y su perspectiva de enriquecerse con los altos intereses y las privatizaciones millonarias.
La Unión Europa no puede permitirse que la situación fiscal de economías como la griega, que apenas representa un 2% de la economía comunitaria, o las dificultades de otros países periféricos como Irlanda o Portugal puedan desencadenar una crisis europea de proporciones incontrolables. Es necesaria una reforma financiera profunda para que Europa no sea sólo una unión monetaria, sino también fiscal, respaldando con bonos europeos a devolver a largo plazo las necesidades de financiación de las economías más vulnerables. A la vez, es necesaria una profunda reforma financiera que evite la especulación y la creación inmediata de una Agencia Europea de Calificación que acabe con el monopolio de las actuales agencias que actúan con criterios especuladores. Asimismo, es imprescindible el desarrollo de nuevos mecanismos fiscales de la UE, como la tasa del CO2 y una tasa sobre las transacciones financieras, que complementando las aportaciones de los países más ricos, robustezcan la capacidad financiera de la de la UE para responder a la crisis.
La creación de un Tesoro europeo, con capacidad de emitir deuda pública europea, debe ser la prioridad de las autoridades europeas para afrontar la crisis.
En el caso de España la prioridad debe ser la creación de empleo. Para ello debe detenerse la absurda espiral de recortes sociales,  reducción de la demanda, menos empelo… que esta impulsando el gobierno español. No son los costes laborales, ni la falta de flexibilidad laboral lo que está provocando el paro, sino la falta de crédito de las empresas. El gobierno debe acometer una verdadera reforma bancaria urgente que reduciendo el tamaño de la banca especulativa permita disponer de entidades públicas y semipublicas capaces de canalizar el crédito a los ciudadanos y pymes. Debe dejar de gastar en infraestructuras socialmente ruinosas, pero de gran impacto ambiental, y debe emprender una verdadera la lucha contra el fraude, estimado en 70.000 millones anuales, e impulsar una mayor fiscalidad sobre el capital para dotar a las administraciones públicas de una mayor capacidad de hacer frente a la deuda sin comprometer la acción pública para salir de la crisis.