sábado, 29 de octubre de 2011

EQUO, mi apuesta por nuestro futuro

EQUO, mi apuesta por nuestro futuro

Se aproximan las elecciones generales del próximo 20 de noviembre y creo que es el momento de que todos nos posicionemos políticamente. Permitidme comenzar.

Despues de años desencantado con la falta madurez exhibida por los principales partidos políticos de nuestro país a la hora de afrontar los graves retos que afronta España y Europa, con una creciente aversión al riesgo que supone el bipartidismo como el escenario más esteril para un debate de ideas que revitalice nuestra democracia y habiendo participado en los motivos de indignación que sacaron a la calle a millones de españoles, hoy puedo decir que ya no soy otro votante más en busca de partido. EQUO es mi apuesta por nuestro futuro. Y son tres la razones principales que me han llevado a ello.

En primer lugar, EQUO fundamenta su acción política en la ecología política, la cual ha de verse como palanca ideológica de transformación económica, política y social hacia planteamientos más sostenibles y más respetuosos tanto con el medio ambiente como con los propios seres humanos. Además, la ecología política no sólo es compatible con el necesario cambio de modelo productivo que requiere nuestro país sino que introduce en el mismo elementos de renovación e impulso. La apuesta por las energías renovables, claro ejemplo de una industria de alta tecnológia en la que España se sitúa a la vanguardia, es un claro exponente en este sentido, aunque no el único que enumera su programa electoral.

En segundo lugar, EQUO tiene como prioridad la equidad social. Se trata de un objetivo que no ha de verse como un dogma ideológico, tal y como pretenden algunos, sino como una verdadera necesidad para mantener la cohesión social de nuestra sociedad. Ciertamente, sin equidad social no se puede mantener a la larga la estabilidad y la seguridad de ninguna sociedad. Además su ausencia es el motivo de la indignación de muchos. De esta forma, la discusión ya no está tanto en decantarse por la igualdad o la libertad, clásica dualidad en el debate entre la izquierda y derecha, sino en introducir elementos de justicia redistributiva con los que combatir las tremendas desigualdades que ha generado nuestro actual modelo de desarrollo. Una equidad social que, por ejemplo, tiene su plasmación concreta en la defensa que hace EQUO de un modelo de educación y sanidad públicas, universales y de calidad.

Finalmente, EQUO fomenta de manera inequívoca la regeneración de la democracia a través de la introducción de formulas de participación horizontal de la ciudadanía en la política. Frente a la retórica coyuntural mostrada por las otras formaciones políticas, EQUO ha incorporado desde su mismo nacimiento la lógica participativa como elemento central de la cultura de la organización. EQUO confía en la inteligencia de la democracia como fundamento con el que identificar las verdaderas demandas de la sociedad, y para ello ha creados espacios de participación horizonal que permiten la deliberación, la cooperación y el consenso en la toma de decisiones. Como ejemplos, citar el proceso de primarias abiertas a todos sus socios y simpatizantes por el que en cada provincia se ha elegido a los candidatos de las listas para el Congreso de los Diputados, así como el amplio procedimiento participativo que a través de la Equomunidad que se ha seguido para la confección del programa electoral.

Éstas son las bases que han cimentado mi apoyo a EQUO. A partir de ahí y convencido de que era el momento de pasar de la indignación a la acción, he participado de manera activa en la elaboración del programa electoral a través de diversas aportaciones dentro del apartado dedicado a política exterior. Igualmente, decidí presentarme como candidato a las primarias para las listas al Congreso por Madrid y tuve el honor de salir elegido en el número 15 gracias al apoyo de muchos socios y simpatizantes de EQUO. Y si a todo esto añadimos que nunca antes había participado en política, pese a que no me faltan ni ideas ni experiencia en otras áreas, sólo puedo concluir que nos encontramos ante un partido que tiene una verdadera voluntad de hacer política de otra manera, lo que desde luego va a convertir a EQUO en todo un referente en el Congreso a partir del próximo 21 de noviembre.
En suma, es el momento de apostar por EQUO.

Entrada publicada inicalmente en Publius.es@felixrlopezm