miércoles, 9 de noviembre de 2011

Salvemos el CREAA, de la destrucción y la rapiña

En miércoles...En mi barrio, Manuhermon

El CREAA quieren llevarlo al desguace, a su destrucción física, en sentido literal y no solo como proyecto. La obra ha sido abandonada a falta de casi nada para su terminación. Me cuentan que la UTE que realizaba las obras, ofreció al actual equipo del PP en el Ayuntamiento terminarlas a su cargo, o sea, sin pago alguno para los vecinos de Alcorcón, al menos por ahora. Y el Alcalde se negó. ¡Inaudito! prefiere abandonarlo a la rapiña.

Si esto fuera verdad, ¿cuanta incultura y destrucción acumuladas seremos capaces de soportar? Mucha sed de venganza es necesaria para que los parámetros fundamentales de alguien sean pensar en destruir lo que otros han hecho. Una enorme miopía política invade a nuestros munícipes gobernantes del PP, tiran por la borda, una vez más, la magnífica oportunidad de serlo de todos, porque esos edificios son de todos los alcorconeros, los materiales que van a desaparecer son de todos, es un patrimonio de la comunidad vecinal, es un activo del pueblo de Alcorcón que tienen la obligación de cuidar, preservar y mantener, es propiedad incluso de quienes estaban en contra por las razones que fueren, ya ha sido construido, no lo tiremos a la basura.

Históricamente la maldad humana y la ignorancia son causantes de muchas de las desgracias de España. Somos un país que desde hace muchos siglos habitan demasiados moradores ‘muy raros’, ultramontanos pobladores con un afán supremo de arrasar con todo aquello que hicieron otros españoles, fundamentalistas dispuestos a quemar a los que no piensan igual que ellos, cuyo afán supremo es destruir el rastro de los otros suprimir las huellas de su paso por la sociedad.

Es muy larga tradición de tomar piedras de los monumentos romanos para construir iglesias o simplemente construir encima de restos romanos, o de restos visigóticos o destruir mezquitas árabes para con sus piedras levantar catedrales cristianas en el mismo solar. O derribar símbolos sociales y obras colectivas de grupos humanos como todo signo de educación destrozando a miles de maestros en la postguerra, o arrasar la Institución Libre de Enseñanza (Y la Junta para la Ampliación de Estudios) y todo el entramado investigador y científico logrado en 30 años desde inicio de siglo hasta la guerra. Eso sí, para al cabo de años quejarse de la desastrosa educación.

¿Acaso es una temeridad conservar el CREAA?, ¿alguien se imagina que los ‘Teatros del Canal’ inaugurados por la Sra. Aguirre fueran derribados por los siguientes, o que se destruyera el Teatro de la Opera de El Escorial inaugurado por el Sr. Gallardón? O que se permitiera la rapiña en la gigantesca obra de la Ciudad de las Artes y las Ciencias de Calatrava en Valencia.

¿Recuerdan ustedes a los bárbaros arrasando el imperio romano? destruir edificios e instituciones, cultura y organización social, históricamente es la labor primordial de guerreros y fundamentalistas. Lo que muestran estos individuos destructores, son rasgos de extremados complejos e inseguridad en sí mismos, en sus ideas y creencias, por lo que necesitan destruir lo realizado por otros para que no los haga sombra y resalten su falta de capacidades y proyectos que atraigan a la ciudadanía.

Sr. Alcalde, sea usted valiente, demuestre que tiene coraje para ir hacia delante, atrévase a conservar el patrimonio de la ciudad, porque el CREAA no es de los socialistas es patrimonio de los alcorconeros. Empiece por llenarlo de las múltiples escuelas vinculadas al arte que existen desde hace años en Alcorcón, circo, danza, teatro, música, cine…conservemos el patrimonio hasta que lleguen mejores tiempos. Si usted no le ve utilidad, no sea ciego y sordo, mire y escuche a otra gente pero no se equivoque, el CREAA no es de Cascallana, es de los 170.000 vecinos de Alcorcón.

PD: Tenga en cuenta Sr. Alcalde, que a partir de su comportamiento aquí, para miles de personas no sería extraño pensar que el espíritu de concordia anunciado por el Sr. Rajoy es solo una tapadera para la destrucción que el PP pondrá en marcha con la obra realizada en España desde hace 35 años, sea ésta la educación, sanidad, cultura, infraestructuras…