sábado, 27 de abril de 2013

¿PP o PSOE?

Da igual que gobierne el PP o el PSOE.
En realidad, creo que da igual quien gobierne. Tendrá poco margen de maniobra dentro de un sistema que premia al más voraz. 


El "problema" es el sistema capitalista y dará igual qué partido llegue al poder, pues estará bajo las directrices de los que tienen el dinero. Si no haces lo que a mí me conviene me llevaré mi dinero a otro lugar donde sigan permitiéndome hacer lo que quiero.
Sin embargo, la pregunta es ¿por qué se implanta el sistema capitalista?
Bajo mi punto de vista, este sistema capitalista es el que permite que nuestra naturaleza depredadora y ambiciosa se muestre al máximo. El capitalismo es la violencia humana sublimada y disimulada en una vía aceptada.
¿Podrá erradicarse el capitalismo?
Quizás sí, pero solamente el día que suframos una evolución a nivel genético que merme o anule esa ambición innata del ser humano, esa necesidad que tiene la propia vida de hacerse con los recursos ajenos en la lucha por la supremacía y la supervivencia del más fuerte.
Podremos implantar un sistema comunista, pero para que se mantenga, sus individuos tienen que hacer un esfuerzo constante por ir en contra de su propia ambición y pensar en el bienestar colectivo, es decir, que haya una verdadera conciencia del otro. Eso es, hoy por hoy, vivir en un ideal, no en una realidad.

Para que esto se llevara a cabo se necesitarían individuos pensantes, conscientes, que sean capaces de sobreponerse a su verdadera naturaleza, la que les ha permitido a lo largo de su existencia sobrevivir. Esa naturaleza todos sabemos cuál es. Es decir, la razón debería sobreponerse al instinto, cosa harto difícil. O bien tendríamos que tener un dirigente con mano de hierro y la Humanidad ya tiene experiencia sobrada de cómo acaba eso. O nos aniquila el régimen o nos aniquilamos de forma aceptada entre nosotros, como está sucediendo al permitir que el vecino que tenemos al lado ya no tenga para comer.
La cuestión es que la vida trata de abrirse camino, sea como sea y la razón y los buenos modos es algo que todos podemos practicar cuando hay abundancia de bienes, siendo YO el primero que tiene que estar cubierto y luego los demás.
La ambición forma parte de cualquier sistema vivo. Sólo hay que comprobar cómo en la selva, las plantas que pueden ir hacia la luz, lo hacen, importándoles un rábano lo que hay debajo. Las que no pueden, simplemente crecen raquíticas o desaparecen. No podemos evitar ser lo que somos. El capitalismo es la expresión de esa naturaleza, desgarradora, acaparadora, que permite que alguien desarrolle al máximo su potencial en detrimento de otros.
Es por tanto, lo más fácil, no lo más deseable, pero sí lo más fácil, dejar que los instintos de cada cual campen a sus anchas, claro está, siempre bajo la ilusión de un sistema democrático.

Personalmente, soy de aquellos a los que les gustaría repartir los bienes, de hecho, en mi trabajo he propuesto que me quiten, NO el 5% del sueldo, sino el 25%, si esa merma va dedicada a que otras personas puedan comer y tener acceso a un trabajo. Tampoco hago hora extra alguna, a pesar de estar bien pagadas y existir la posibilidad de ello, pero es curioso que en un colectivo de 1200 personas, apenas unos 50 decidan no hacer guardias extras. ¿No es esto revelador?
Todos queremos más y más, aun a costa de dejar a otros sin nada. Hacer un uso de la razón por encima de las tendencias instintivas es complicado y duro. Cuando he propuesto medidas de este tipo, como una mayor reducción de sueldo para que otros puedan comer, se me han echado encima. No es que no esté de acuerdo con un sistema de reparto, LO ESTOY, absolutamente de acuerdo, pero no lo veo posible después de haber analizado la conducta humana donde no sólo roban los políticos. En España, que es el país que conozco, roba cualquier hijo de vecino si puede.
Vuelvo a repetir, está en nuestra naturaleza.

Es normal, por otro lado, (normal bajo los postulados de la supervivencia), que alguien no desee repartir su dinero con otro que no da palo al agua, no ya tanto porque no tenga trabajo, sino porque quizás es un vago empedernido. Así que, no me veo en disposición de juzgar ni criticar a aquellos que no desean repartir los bienes fruto de su esfuerzo, cuando lo hay, porque hay otros que ni esfuerzo ni hostias; se lo llevan muerto.


¿Puede explicarme alguien qué diferencia hay entre matar a alguien de hambre quitándole la comida mediante la violencia o matar a alguien de hambre quitándole la comida vestido de traje y corbata y utilizando números y cuentas bancarias, paraísos fiscales, etc, etc? 

Es la misma conducta con distinto disfraz. La naturaleza humana en su expresión más clara.  
El capitalismo permite esto. 
¿Es en sí un problema el capitalismo como apuntaba al principio?
Posiblemente no lo sea...es simplemente el espejo en el que se reflejan nuestros instintos. Decir que el capitalismo es un problema, quizás sería como decir que la vida misma es un problema. 
Habremos de apañarnos como podamos.