miércoles, 29 de mayo de 2013

RELIGION EVALUABLE

En la nueva Ley de Educación la Religión será una asignatura evaluable como todas las demás. Se ha hablado mucho sobre ello, pero por más que lo pienso más me parece incomprensible y no puedo menos que hacer algunos comentarios.
Creo que el Estado debe ser laico y no conceder ningún tipo de privilegios a ninguna confesión religiosa, por un mínimo de equidad ente las diferentes opciones vitales de los ciudadanos. Esto no es una amenaza para ningún creyente, pués toda ley debe fundamentarse en los derechos universales del hombre, entre los que figura la libertad religiosa.
Pero por lo que más incomprensible me resulta esta decisión ( y la larga lucha de las autoridades católicas por conseguir esta equiparación de la Religión con otras asignaturas) es precisamente porque confieso que creo en Jesús, y por más que lo intento no consigo imaginármelo poniendo nota a sus discípulos. Pienso que el mensaje del Evangelio y su trasmisión no tiene nada que ver con una materia académica: se trata de una experiencia, de una opición vital que se trasmite con la vida, también con el pensamiento y la palabra en el ámbito familiar y el de la comunidad religiosa, pero de ningún modo desde una posición social privilegiada y ni mucho menos con el mercadeo de una nota en un boletín.
Los no creyentes tienen todo el derecho a protestar por esta ley, los apoyo, y al mismo tiempo expreso mi perplejidad como creyente.
En un mundo indefectiblemente plural, el respeto a las diferencia y la equidad en el trato a todos los ciudadanos es la base de una convivencia pacífica. Los Estados deben ser laicos, así como sus leyes; y la Educación con más motivos si cabe.

imagen:academiasantacruz.com