martes, 9 de julio de 2013

LA ESCUELA LAICA

LA ESCUELA LAICA

En mi opinión, el laicismo de los gobiernos es una garantía para la paz, y el laicismo en el sistema educativo con más razón porque contribuye a la convivencia pacífica de las generaciones venideras. Añadiría que el laicismo debería ser tan universal como los derechos del hombre. Contra esto la LOMCE introduce la Religión Católica en todo el currículo de educación obligatoria según como asignatura optativa de obligada oferta junto a Valores Culturales y Sociales en Primaria y Valores éticos en Secundaria

No sólo en primaria sino desde infantil, etapa en la que se forma el carácter y la personalidad del individuo a todos los niveles, considero fundamental introducir en el currículo el desarrollo de habilidades sociales, la educación emocional y la formación social y ética para todos los niños y niñas por igual, basándose en los derechos universales del ser humano y en los derechos y deberes constitucionales. El separar a los niños y niñas en esta etapa en grupos según religión- sí/religión- no es injustificable desde todos los puntos de vista:
-         todos los niños precisan de la educación para el desarrollo de habilidades sociales, el desarrollo emocional y la formación ética y social según los derechos universales del ser humano por igual, los niños católicos no deben ser privados de ella.
-         los niños de otras religiones se podrían sentir discriminados y con razón por motivo de religión a no impartirles a ellos su propia religión.
-         los niños católicos no son privados de recibir instrucción religiosa, pues en esta etapa las comunidades católicas imparten catequesis a todos los niños cuyas familias lo deseen.
Vuelvo a insistir en que el laicismo es garantía de convivencia pacífica, y que debería ser un rasgo universal de los Estados y de modo especial en la educación. Y quiero resaltar que esto de ningún modo supone persecución u hostilidad hacia ninguna religión. Precisamente uno de los derechos universales es la libertad religiosa. Por eso, en esta etapa y dentro del marco de formación ética universal en derechos humanos, los niños deberían adquirir nociones básicas sobre la existencia de distintas religiones y sus manifestaciones culturales, fomentando así el respeto a la diversidad.

Para los cuatro años de secundaria son válidos los mismos argumentos que los enunciados contra la segregación de los jóvenes según religión-sí/ religión-no.
Durante esta etapa se debería continuar con la formación personal, cívica y social de los alumnos, para que puedan alcanzar el desarrollo personal y de este modo llegar a ser ciudadanos comprometidos y responsables en la sociedad.

Sin embargo, en mi opinión el sistema educativo debe también contemplar el hecho religioso como una realidad innegable a lo largo de toda la historia y a lo ancho de toda la geografía. El conocimiento es un deber y un derecho, los prejuicios son fruto de la ignorancia. Por eso, a lo largo de Secundaria, alternando con la formación cívica y social, sería importante que todos los alumnos conocieran la historia de las grandes religiones, con todas las aportaciones positivas y también con todas las consecuencias negativas en que puede desembocar la religión, o la negación de ésta, cuando degenera en integrismo.