martes, 13 de agosto de 2013

Asuntos sociales, Ley de Dependencia en la “Crisis”


Corría el año 2006 cuando todavía surgía alguna que otra buena noticia para una gran parte de la ciudadanía española cuando nos sorprendió agradablemente la implantación de la Ley de Dependencia, y aunque había que desarrollarla y dotarla económicamente la intención político-social era esperanzadora para cientos y cientos de miles de personas discapacitadas y a su vez para las personas de su entorno que suele ser la familia con una persona que a veces sin darse cuenta se convierte en cuidador/a principal. Hasta esa fecha la costumbre y tradición en España era cuidar a los mayores e impedidos en casa, pero ¿a qué coste? En las familias acomodas esto se ha llevado mejor ya que económicamente han podido contratar personal cuidador y por el contrario en el resto de familias de clases media y baja en muchas ocasiones ha supuesto hipotecar en sentido figurado numerosos aspectos de la vida de muchas personas por lo general mujeres, hijas, nueras, hermanas etc. que han dado y siguen dando su vida por atender a sus seres queridos con todo lo que esto significa desde renunciar a tener una vida social normal, a vacaciones, a dejar de cuidarse ellas mismas, a veces a formar una familia... Por el contrario estas abnegadas personas que al final se han quedado solas y hasta las mismas familias, tal vez sin querer, han abusado de ellas lo único que les sobra cuando fallecen las personas que cuidaban es la inmensa satisfacción del trabajo realizado, pero hay una parte negativa en estas personas que algunas no superan jamás ya que han dedicado una parte de su vida más o menos larga y son muy vulnerables a una cruel enfermedad, la depresión que se ceba en ellas porque se sienten solas, no valoradas sobre todo por los familiares mas cercanos, despreciadas por parte de la sociedad y sobre todo por las Instituciones que se aprovechan del trabajo de estas personas sin remuneración alguna. De ahí, que cuando salió la Ley de Dependencia era algo nuevo y necesario que se esperaba para hacer justicia a tantas y tantas situaciones en las familias que en siglo XXI ya era hora de solucionar, pero que todo se ha venido abajo en parte por la crisis económica y yo diría por la mala gestión que está haciendo el actual gobierno desviando fondos y ayudas para quienes han tenido mucha culpa como la Banca y no priorizando en áreas, como la que nos ocupa, reduciendo la dotación a esta Ley, que seguramente es una de las más justas socialmente y que el PP se ha encargado de ir desmantelando desde el Gobierno Central y las Automias que gobiernan condenando a muchas familias a no poder subsistir por los recortes en las ayudas, dejando de cotizar por los cuidadores que muchas veces son la figura destacada de este comentario a la que me gustaría rendirle un homenaje tanto si cuidan en casa como si lo siguen haciendo en las Residencias (de las que hay mucho que hablar). ¡MUCHAS GRACIAS a todos los CUIDADORES PRINCIPALES, muchas gracias a Carmen y a tantos y tantos con nombre y apellidos!

José Esteve Castelló