viernes, 31 de enero de 2014

OJALÁ AMANEZCA Y DESPERTEMOS DE ESTA PESADILLA

Son las seis de la mañana y Alcorcón parece dormir. O esperar despertar después de la pesadilla: una ciudad donde la basura se amontona, donde no hay diálogo ni se cumple lo pactado, donde se expulsa de los plenos a los vecinos que levantan la voz, donde el Alcalde decide terminar una huelga contratando a una empresa privada escoltada por la policía. Todo pagado por todos los vecinos. Alcalde, empresa privada y policía.
Esperando despertar, esperando que la solidaridad sea el motor de toda acción, la justicia y la honradez sin tapujos la llave que abra la puerta (la puerta y las ventanas, que se sacudan las alfombras y se airee la casa de todas), y la lucha pacífica el camino.
Que despierte la razón dormida, el valor de la palabra y el diálogo, la paciencia para argumentar y escuchar el argumento de los otros, y para consensuar leyes justas iguales para todas que se cumplan: nadie por encima de la ley, ni alcalde ni vecino. Y la ley al servicio de los derechos fundamentales de las personas.

Ojalá amanezca y despertemos de esta pesadilla