jueves, 16 de octubre de 2014

LAS TRAICIONES SE PAGAN

España, Pueblo viejo, experimentado, principal y muy ancestral conformante de la también vetusta Europa.

Pueblo resabiado y "a la vuelta" de casi todo; producto complejo y multicultural, consecuente resultado de tanta y tan variada raza conquistadora.

Este casi permanentemente oprimido Pueblo ha sufrido decepción tras decepción, se le ha infligido demasiadas traiciones, institucionales, pero también provenientes de sus más cercanos e identitarios grupos (lo que resulta mucho más doloroso).

De entre nuestras muy destacadas efemérides históricas no faltan las revueltas, asonadas, y otras muy cruentas confrontaciones, contra el poder establecido e igualmente frente al múltiple invasor (no escasean los populares y celebrados héroes hispanos).

Pero rompiendo con manidos tópicos antropológicos ibéricos, también hemos sabido demostrar, incluso exportar, a ese llamado mundo civilizado occidental (al cual, les cueste o no, también pertenecemos de pleno derecho) legítimas formas pacíficas y respetuosas en muy justas protestas públicas, salvo puntual e indeseable excepción, en su mayor parte de autoría represora.

Pues bien, en la presente ocasión quiero particularmente referirme a la excesiva reiteración, insoportable, de tanta y tan alevosa traición por parte, precisamente, de esa fracción "amiga", de esas Organizaciones más próximas, de estos grupos creados para la supuesta mejor defensa de nuestros intereses de clase.

En estos tristísimos momentos vivimos, un día sí y otro también, comportamientos de corrupción individuales y también colectivas, de personas que debieran habernos dado el máximo de los ejemplos de honestidad e integridad. Parece ilimitable el nivel de descrédito, fundado, "ganado a pulso", que dichas formaciones (sindicales y políticas) han llegado a merecer. Atractivísimas armas para nuestros clasistas enemigos, si no fuera porque estas vergüenzas son absolutamente recíprocas.

La acumulación de tanta traición, de tan numerosa ruptura de compromisos programáticos políticos, de tan variopintas y generalizadas corruptelas, conllevan a un inevitable y corresponsable precio.

Es naturalmente por ésto que el PSOE ha perdido más de 12.000 afiliados en el último año; no casualmente por ello mismo PODEMOS pretende desbancar a los habituales mayoritarios sindicatos (UGT y CC:OO.) intentando crear otro de nuevo cuño, obviamente más batallador y desde luego "limpio" (y verdaderamente de clase, de clase trabajadora).

Sinceramente, en cuanto al primero de los casos (PSOE), dudo del perseguido éxito del "efecto Sánchez"; restañar tan profunda herida ciudadana y epitelizar la gran brecha producida entre sus filas, no parece obtenible al corto plazo. El aparentemente favorable impacto del llamado "Huracán Sánchez" me parece de no muy extenso recorrido.

Otro "gallo", más prometedor, parece corresponderle a PODEMOS en su nuevo objetivo marcado: la creación de ese otro sindicato de clase que aseguran sus líderes "apeará" a UGT y a CC.OO., por haber abandonado, éstos, a los trabajadores y ser dependientes de "la casta".

Dada la impredecible reciente sorpresa (éxito) que supuso la incorporación de PODEMOS a la palestra política y su aparente creciente oficial posición, resulta mucho más plausible la consecución de otro segundo triunfo con su reciente propuesta sindical, que no el errabundo deambular del PSOE que ofrece a la ciudadanía un muy poco fiable futuro.

"Seremos el verdadero defensor de los derechos laborales de los españoles"; "con los valores de PODEMOS, formaremos, por ciudadanos de la calle que quieran luchar por mejorar sus condiciones laborales, ese  auténtico sindicato de clase que estamos demandando". Éstas son las declaraciones que  PODEMOS utiliza para atraer afiliados y simpatizantes ... ¿Conseguirán sus propósitos?. Habremos de estar muy atentos. Ya se sabe: "a río revuelto ...".

Pero también parece llegado el momento para otros jóvenes partidos de izquierda (pero de verdad de izquierdas: es el verdadero  y claro hueco en nuestro espectro político).

Con voluntad, trabajo, y con la necesaria inteligencia éstos pueden llegar a conseguir ocupar ese insufrible vacío ideológico en nuestro país. ¿Acaso el tan aireado "Frente Amplio": Ganemos?).

¡Pronto lo veremos!.
 
Antonio Fernandez



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