miércoles, 30 de noviembre de 2011

López de Uralde: "Que nadie espere una retirada ni una rendición"

El candidato de la formación ecologista asegura que Equo seguirá porque es un "proyecto viable"

Juan López de Uralde, el candidato de Equo para las elecciones del pasado domingo, dejó su puesto como presidente de Greenpace para dedicarse a defender el medio ambiente desde la política. No oculta la decepción de no haber conseguido el principal objetivo de la formación en las primeras elecciones a las que se ha presentado, que era conseguir un escaño en el Congreso. A pesar de ese fracaso, como asegurado esta mañana en rueda de prensa, es "un luchador" y su compromiso con el partido ecologista sigue intacto. "Que nadie espere una retirada ni una rendición", ha advertido en la sede de la formación. Los votos que obtuvieron en solitario (215.776), junto a los que consiguieron en coalición, suman unos 400.000, según señala, lo cual demuestra, en su opinión, que "Equo es un proyecto viable" y "tiene un apoyo notable"; más que ningún otro partido partido verde en España. Equo es el gran perjudicado de la modificación de la Ley Electoral del pasado enero, subraya Uralde, que la considera "injusta" porque "perjudica a aquellas fuerzas que parten de condiciones más difíciles".
Ahora se trata de levantarse, de sacudirse el polvo. Caerse está permitido pero levantarse es obligatorio"
Pregunta. ¿Cómo está dos días después de las elecciones?
Respuesta. Estoy bien. La verdad es que creo que hay motivos para estar satisfechos. La gente se queda más con el titular de si estamos o no estamos [en el Congreso]. Sin embargo hay otras muchas cosas que nos hacen estar satisfechos. Hemos conseguido un nivel de voto no suficiente pero sí relevante. Y desde luego, lo que más me ha animado ha sido ver los mensajes de nuestra gente, que pide seguir hacia adelante. La verdad es que ha sido muy emotivo ver que la gente quiere que el proyecto continúe.
P. ¿Se arrepiente de haberse metido en política?
R. No, no me arrepiento. Nadie dijo que esto fuera a ser fácil.
P. ¿Cómo vivió la noche del domingo?
R. La verdad es que yo estaba convencido de que el escaño estaba ahí. Creíamos que, por lo que nos decía la gente de las mesas electorales, sobre todo algunas, que la cosa iba a ir bien. Lo que nos ha pasado es que los sitios en los que hemos tenido presencia, actividad y gente en las mesas, hemos tenido buenos resultados. El problema es que ha habido zonas en las que no hemos tenido capacidad de estar y es ahí donde no hemos podido consolidar lo que habíamos conseguido. Fue una noche difícil, la verdad.
P. ¿Qué falló entonces? ¿Fue una cuestión de tiempo, de dinero?
R. Fundamentalmente ha sido más una cuestión de tiempo que de dinero. La diferencia en resultados es muy notable entre donde hemos estado activos y donde no. Y eso no tiene que ver tanto con el dinero como con la gente que ha estado ahí, que ha puesto mesas en la calle, y ha estado informando. Para estar más presentes nos ha faltado tiempo. Probablemente una parte del voto que podría haber venido a nosotros se ha ido a otras fuerzas más conocidas. Y luego, nos ha hecho mucho daño la decisión de la Junta Electoral Central que nos excluyó de los espacios publicitarios en RTVE. Nadie nos ha apoyado.
Vamos a trabajar desde la calle, con los medios que podamos tener, por nuestros objetivos de programa, entre ellos la modificación de la Ley Electoral"
P. ¿Qué han conseguido en campaña?
R. Hemos puesto sobre la mesa algunos temas que de otra forma no hubieran estado, es decir, ha habido más atención a los temas verdes porque estábamos nosotros. Sobre todo algunas fuerzas que se han desplazado claramente para tratar de ocupar nuestro espacio. Fundamentalmente, hemos conseguido consolidar un equipo y dar a conocer un proyecto. Hemos puesto los cimientos de este proyecto.
P. ¿Cuáles son sus planes de futuro?
R. Vamos a seguir con la hoja de ruta, con el calendario que se estableció en la asamblea constituyente de Rivas-Vacíamadrid. Nos vamos a poner a trabajar para las elecciones andaluzas y al mismo tiempo, para el congreso constituyente de junio. Eso es a corto plazo. Y luego, vamos a trabajar desde la calle, con los medios que podamos tener, por nuestros objetivos de programa, entre ellos la modificación de la Ley Electoral, que para nosotros es una cuestión prioritaria, la sostenibilidad y la lucha contra los problemas medioambientales, y para promover algo que consideramos necesario que es el cambio hacia una economía verde. Hoy mismo hay noticias bastante malas de cómo las emisiones globales continúan aumentando y sobre el cambio climático. No vamos a quedarnos mirándonos para dentro, sino que vamos a estar en la sociedad y tratando de dar nuestra opinión y de influir sobre los problemas.
P. Desde un punto de vista práctico, ¿han hecho cuentas para mantener el equipo humano y la oficina?
R. No hemos hecho cuentas, pero más o menos, mantener un equipo mínimo puede andar por los 200.000 euros al año, y eso es lo que tenemos que ver: cómo trabajar para conseguirlo, manteniendo nuestra independencia. Creo que podemos.
P. ¿Siguen sin plantearse pedir créditos?
R. Sí, por supuesto. Ajustaremos lo que hagamos a los medios que tengamos.
P. ¿Qué va a faltar en el Congreso sin Equo?
R. Va a faltar lo que decíamos que aportaríamos, que es aire fresco, nuevas voces, temas nuevos. Creo que hubiera sido enriquecedor en el Congreso que viene una voz nueva en ese sentido. Estaremos haciéndolo desde fuera y en la medida en que podamos. Como tampoco creemos que pueda haber grandes diferencias en cuanto a la influencia que puedas tener en el Parlamento, con la mayoría absoluta del PP, así que lo haremos desde fuera. También desde el escaño, que queremos poner en valor, de Compromís.
Viene una época que va a ser muy difícil para el medio ambiente en España"
P. ¿Su resultado demuestra que en España no hay una conciencia medioambiental suficiente como para tener un partido verde en el Congreso?
R. Yo no creo que debamos sacar esa conclusión. Creo que han sido unas elecciones muy complicadas porque todo el debate y el tiempo electoral ha estado muy paralelo a la cuestión de la deuda y la situación macroeconómica. Probablemente nosotros, en materia macroeconómica, no seamos una opción que mucha gente haya visto como voto, pero no creo que de ahí se deba concluir, ni mucho menos, que los problemas medioambientales no importen, sino que ahora mismo a lo que todo el mundo está mirando es a la economía.
P. ¿Cómo ve el medio ambiente en manos del Partido Popular?
R. Vienen tiempos muy malos para el medio ambiente. Creo que con toda seguridad el PP va a eliminar el Ministerio de Medio Ambiente, porque ya lo ha anunciado. Lo malo no es que se elimine la estructura de gestión, como ya ha hecho en las comunidades autónomas que gobierna. Lo malo es que no se creen el cambio climático, no creen en las energías renovables, apuestan por la nuclear, y van a poner por encima de cualquier otro criterio el desarrollo, entre comillas, y eso va a suponer una vuelta al ladrillo. Creo que viene una época que va a ser muy difícil para el medio ambiente y el ambientalismo en España.
P. ¿Cuales son los principales problema medioambientales de España?
R. Durante muchos años fue el impacto medioambiental del ladrillo. Seguramente ahora sea la contaminación de las grandes ciudades, como Madrid, donde tenemos problemas gravísimos durante buena parte del año que no está acometiendo nadie porque está relacionado con el vehículo privado, y nadie se atreve a meterle mano. Es otro tema en el que Equo puede aportar una visión diferente, porque somos los únicos del espectro político que planteamos la necesidad de una movilidad sostenible. En segundo lugar, las consecuencias de un escenario cambio climático en nuestro país, con el impacto que puede tener en el agua, las temperaturas, el nivel del mar. Son cosas que parece que la gente ve con bastante lejanía pero que nos están afectando ya, y que solo va a ir a peor, no va a mejorar. Nuestro país, que está en una región frontera entre el norte húmero y el sur seco, va a sufrir mucho los efectos del cambio climático.
La prioridad ahora es hacer un análisis de los resultados para discutirlos internamente y trabajar con la gente que nos ha estado apoyando"
P. ¿Su coalición con Compromís les permitirá canalizar su punto de vista en el Congreso? Ya se ha visto algún desacuerdo en el tema del trasvase del Tajo-Segura.
R. Eso fue un malentendido, una declaración desafortunada, porque realmente el programa de Equo y Compromís sobre los trasvases es el mismo. Y el error ya se corrigió. Tenemos un programa común, que está pactado, y por lo tanto, Joan Baldoví va a ser nuestra voz en el Congreso, y él va a defender nuestro programa porque también va con nuestros votos. Ya lo hemos hablado y la idea es esa, que él sea nuestra voz ahí.
P. ¿Para las europeas, se ve de candidato?
R. Es un poco pronto para verlo; faltan dos años. El próximo proyecto son las autonómicas, primero las andaluzas y luego las vascas. Además, en Euskadi no hemos tenido malos resultados. Por ejemplo, en Álava hemos conseguido un 2%, lo cual nos pone como una fuerza capaz de... no quiero empezar con el cuento de la lechera otra vez (ríe), pero capaz de conseguir algún escaño. Para las europeas, vamos a dejar que pase este tiempo, vamos a seguir trabajando y vamos a ver cómo llegamos ahí. Y qué opciones hay y quién puede ser el candidato. Pero vamos a esperar, porque yo tampoco sé, independientemente de que yo siga en el proyecto, que voy a seguir, si me apetecerá o no ser candidato, porque ser candidato tiene sus consecuencias.
P. ¿Qué planes tiene en su agenda para los próximos días?
R. Estamos preparando nuestra reunión de la comisión gestora, que me gustaría que fuese esta misma semana, aunque tenemos que verlo porque mucha gente tiene que venir de fuera. Esa va a ser ahora la prioridad, hacer un análisis de los resultados para discutirlos internamente y trabajar con la gente que nos ha estado apoyando. Ayer había unanimidad total entre los militantes y apoderados con quienes nos reunimos, en que debíamos continuar. Ahora se trata de levantarse, de sacudirse el polvo, y como me decía alguien ayer, "caerse está permitido pero levantarse es obligatorio".