sábado, 21 de julio de 2012

LA VILEZA DE UNA SEÑORA, LA GRANDEZA DE LOS "PERROFLAUTAS"

En una semana he sido testigo de ambas cosas. No me voy a detener en comentar las palabras y la actitud de la Señora Andrea Fabra (ya lo he hecho), pero si quiero mencionarla como contraste con la grandeza de otras personas: gente del movimiento 15 M. y expresar mi admiración y mi respeto por lo que están haciendo.
La grandeza de la gente del 15 M es justo la antítesis de aquello en lo que se han convertido muchos políticos: suponen proximidad y empatía frente a lejanía y menosprecio de parte de la clase política. Estos “perroflautas” se sientan en las plazas, en el suelo, sin miedo a ensuciarse el pantalón o la falda, pero con la mente y la mirada limpia. Escuchan y sienten, sobre todo esto último: sienten a la gente, y luchan por ella; no por ganar votos, un escaño o un sueldo de por vida, sino por solucionar los problemas de la gente de a pie. Y la gente lo sabe, y con palabras emocionadas les dan las gracias,  incluso  cuando ya no tienen más fuerzas para seguir, les dan las gracias a esos  desconocidos y desconocidas de las Asamblea del 15 M a los que acuden cuando son amenazados de desahucio.
Ese sencillo gesto, en el mismo momento en el que el sistema los aplastaba sin piedad y los empuja a la desesperación, se convierte en su mejor regalo. Quizás es ese eslabón, el más débil de la cadena, el que da más fuerza, cuando un desahuciado  en cualquier sentido siente que no esta solo. Y ese es el fundamento de la lucha: nadie está solo. Ya no soy yo, o tú, o él, es un nosotros que ruge fuerte desde el dolor de los más débiles. Es el despertar de la conciencia colectiva ¿Los antisistema? ¿Los perroflautas? ¿Los violentos incendiarios que se apuntan a cualquier algarabía? ¡ No!  Son los que están en la calle, fuera de los despachos, sentados en las plazas, oyendo el dolor de la gente, haciendo que nadie se sienta solo.
Aunque mi opción personal es intentar participar en política para regenerarla desde dentro, y aunque a veces me preocupa observar cierta intransigencia en algunos de sus componentes que les lleva a recelar de cualquiera que confiese pertenecer a cualquier partido, grupo, o creencia, pienso que el movimiento 15 M supone un revulsivo a la conciencia colectiva imprescindible para la regeneración social y que su existencia es fundamental para ello,
Imagen:hortanoticias.com