viernes, 27 de julio de 2012

RECICLAJE

En el Universo nada perece, simplemente se transforma. En cierta medida se recicla. Es consolador el constatarlo, y que incluso nuestra materia se reciclará en agua, hierba o pájaro.
Esta sorprendente criatura que somos es capaz  de constatar esta realidad e incluso de implicarse y participar en ella. De devolver a la Naturaleza cada uno de los granos de materia que le arrancó para su disfrute, en un ejercicio de equidad y responsabilidad con próximos y lejanos, en el espacio y en el tiempo. 
Verde, azul, naranja, amarillo, son los colores imaginados para la práctica de este ejercicio, que transforma los deshechos en arte y civismo.
¿Y qué ocurre con las ideas? Se podría aplicar el símil del reciclaje de la materia y reconocer que todo está en constante transformación. Pienso ahora en algunas de las propuestas del actual gobierno, en concreto en su proyecto de reforma educativa. Temo una vuelta atrás, reproduciendo modelos pasados que se contemplan con nostalgia, como las famosas revalidas de mis tiempos, e incluso el ingreso, y haciendo tabla rasa de otras innovaciones posteriores. Y se me ocurre que la solución está en el reciclaje: ni pretender reproducir sin ninguna imaginación modelos caducos, ni arrasar con otros más recientes por no ser acordes con su ideología. Y lo mismo ocurre con los modelos económicos, sociales, políticos. Todo se transforma, es vital. Reciclar, transformar, asimilando todo lo positivo que hubo. Sólo así cada paso que demos nos enriquecerá, nos ayudará a progresar, a evolucionar hacia una meta siempre por alcanzar. Y en el camino, intentar reciclar el pasado e inventar el futuro.
Imagen: paralabande161.blogspot.com