viernes, 3 de agosto de 2012

LO PRIMERO, LAS PERSONAS.

Ciudadanos libres, iguales, responsables y comprometidos con lo común, esa sería la meta.
Pero no es así.
En una terraza dos clientes se toman unas cañas.
_ ¡Qué se fastidien los funcionarios!_ dice el camarero.
_ ¿Ves esta caña? Pues mañana probablemente no podré tomármela, así que ya puedes ir cerrando.
_Vosotros tenéis trabajo_ es la Sra. Alcaldesa de Madrid quien recrimina a unos funcionarios que protestan_ peor están los parados.
Y ya estamos otra vez divididos, que eso debilita a cualquier opositor. Funcionarios, parados, esclavos. Y los empresarios, los pequeños, los medianos y los grandes. Y por encima de todo y de todos, los políticos, y más arriba, casi en el más allá, el dinero, dominando el orbe, a los que lo tienen y a los que lo anhelan.
Así que hago un esfuerzo de distanciamiento y me formulo unas cuantas preguntas
¿Qué es un funcionario?
La persona encargada de aquellos servicios fundamentales a los que todos los ciudadanos deberían tener acceso por igual y para el mantenimiento de los cuales todos los ciudadanos deberían contribuir en la medida de sus posibilidades.
Conclusión: no es nada malo ser funcionario, al contrario, es un orgullo pertenecer a una sociedad equitativa que mantiene un funcionariado eficiente y digno. Y es un orgullo, y una enorme responsabilidad, ser funcionario.
¿Qué es un esclavo?
Es la persona que trabaja para beneficio de otro a costa de sus propios derechos, obteniendo únicamente lo imprescindible para seguir produciendo beneficios al amo.
(De hecho, se puede dar el caso de ser un esclavo en las empresas privadas, y también en los servidores públicos: cuando un funcionario de la educación ve mermada su posibilidad de dar estudios  universitarios a sus hijos, o un funcionario de la sanidad, un enfermero o un celador con la espalda o los brazos rotos no puede pedir una baja para cuidar su salud por no sufrir unas reducciones salariales que perjudicarían a su familia…por poner algunos ejemplos)
Conclusión: es inaceptable serlo
¿Qué es un empresario?
El que emprende, el que pone las idas y los medios para obtener beneficios,  creando trabajo y dando así respuesta a las diversas necesidades de la sociedad,
 Conclusión: No es nada malo, si no genera esclavos sino partícipes en el proceso  productivo y en el reparto de beneficios.
¿Qué es un político?
El que se ocupa de lo común, en nombre de sus conciudadanos, con y para ellos.
Conclusión: No es nada malo, por supuesto, al contrario, es algo necesario aunque muy susceptible de degenerar, por lo que deberá existir un riguroso reglamento y control para evitar la corrupción. Control interno y externo, mediante movimientos ciudadanos.
¿Qué es el dinero?
Un invento para facilitar el intercambio de bienes y servicios entre los ciudadanos, en una sociedad compleja.
Conclusión: No es nada malo, cierto, pero puede convertirse en lo peor, en el peso ciego que  mueve el mundo y aplasta a las personas.
¿Qué hace que la sociedad humana funcione? Los ciudadanos, las personas…
Conclusión: cada cosa en su sitio, y LO PRIMERO LAS PERSONAS
Y para terminar esta pequeña argumentación que reconozco  peca de simplista, cito algunas líneas del libro “Las empresas sociales” de Muhammad Yunus, Premio Nobel de la Paz:
“Cuando una crisis está en su mayor intensidad, puede ofrecernos una oportunidad enorme. Cuando las cosas se desmoronan, podemos rediseñar, reproyectar y reconstruir…”
“El defecto fundamental de la teoría del capitalismo radica en su equivocada interpretación de la naturaleza humana…los seres humanos no son robots de fabricar dinero”

imagen: leandrobartoletti.blogspot