martes, 30 de abril de 2013

BANGLADESH, JUSTICIA Y CARIDAD.

La noticia del derrumbe de un edificio en Bangladesh, donde han muerto muchos trabajadores ( en su mayoría mujeres) de un taller textil, nos puede conmover, pero sobre todo indignar. El edificio amenazaba ruina, se había advertido del grave peligro, pero los trabajadores fueron obligados a acudir, a sentarse ante sus máquinas para confeccionar las prendas de vestir para compañías extanjeras, algunas españolas. Me pregunto si alguna de ellas se tranquiliza la conciencia con donativos para los pobres. Y eso me hace reflexionar una vez más sobre el ejercicio de la caridad y la lucha por la justicia.
Quiero dejar claro mi respeto y admiración por tantos hombres y mujeres que ofrecen parte de sus recursos a ayudar a los más necesitados; reconozco que en situaciones de emergencia es imprescindible estas actuaciones: si mi hijo pequeño se estuviera muriendo de hambre, no tuviera ropa o un techo ¿cómo no iba a agradecer que alguien le ayudara en esta situación de emergencia? Si un enfermo tiene 40 de fiebre ¿no se le va a proporcionar un medicamento que le baje la fiebre?
Cierto, pero esto no supone que no se busque el origen de la enfermedad o de la situación de pobreza y se luche por atajarla. Esta búsqueda y esta lucha son imprescindibles.
La caridad no debe nunca remplazar o aplazar la exigencia de justicia; debe ser un tratamiento de urgencia y transitorio, y nunca un placebo, o una excusa, o una actuación hipócrita e interesada para apagar la lucha por la justicia. Los que están interesados en mantener un orden injusto se parapetan muchas veces tras un telón de falsa caridad, protegen y apoyan a bombo y platillo a instituciones que ejercitan actuaciones de beneficencia, y al mismo tiempo persiguen y boicotean a cualquiera que exija más justicia y equidad.
Es preciso el despertar de las conciencias a nivel mundial, la confluencia de todos los intentos por conseguir un orden más justo y humano. Lo ocurrido en Bangladesh no nos es ajeno, somos en parte causa y a la vez posible solución.


Imagen: clarin.com Mundo