domingo, 25 de agosto de 2013

COMPARTIENDO LECTURA DE AGOSTO: LA ECONOMIA DEL BIEN COMÚN, DE CHRISTIAN FELBER. (3)

“Cooperar, ayudar a otros, que gobierne la equidad, son motivaciones básicas que se encuentran de forma global y ancladas biológicamente en el ser humano. Este modelo aparece a lo largo de todas las culturas” Joachim Bauer (cita de Christian Felber, en LA ECONOMÍA DEL BIEN COMÚN) El capitalismo ha dibujado un modelo de ser humano egoísta y competitivo, afirma Christian Felber; la misma idea se recoge en el libro LAS EMPRESAS SOCIALES, de Muhammad Yunus. Y no sólo lo ha dibujado sino que también lo ha promovido, ha educado a los ciudadanos de modo que este componente de su naturaleza se desarrolle y predomine sobre todos sus demás rasgos. El resultado es monstruoso, a nivel social y a nivel individual. Pero en el ser humano coexisten los más bajos instintos, capaces de llevarle a realizar las más crueles acciones, con profundas aspiraciones a la bondad y la belleza. Depende de la elección de cada individuo, pero también de la educación (como proceso de desarrollo de sus potencialidades) que se desarrollen unas u otras tendencias. Todos somos en potencia malhechores o benefactores de la sociedad, depende de lo que elijamos ser y de aquello para lo que se nos eduque. De ello depende nuestra felicidad, y hasta la química de nuestro organismo lo declara, no es sólo filosofía, o poesía trascendental. Es también biología.