jueves, 15 de agosto de 2013

Estado del bienestar social

Estado del bienestar social


España es uno de los países de la UE con mayores niveles de desigualdad social; una situación que se debe tanto a la reducida presión fiscal y al elevado fraude, como a la desigual distribución de los mismos. A esto se añade la inacabada descentralización fiscal, que mantiene a las entidades locales (Ayuntamientos), las más cercanas a la ciudadanía, en quiebra tras pasar décadas en manos de la especulación inmobiliaria. De la documentación publicada por la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) se desprende que la homologación de los porcentajes de asignación de transferencias a la Administración local con la media europea permitiría incrementar sus recursos en un 40%. 7.1. Estado del buen vivir y democracia de lo común.
Tres son los indicadores que se utilizan para medir el desarrollo del estado del bienestar: porcentaje del PIB que se dedica a gasto social, gasto público social por habitante y porcentaje de población adulta que trabaja en los servicios del estado del bienestar. En todos y cada uno de esos indicadores, España ocupa las últimas posiciones europeas.
Hoy no se trata solo de remediar la pobreza absoluta, sino de combatir la pobreza relativa que ha ido extendiéndose de manera imparable con la crisis. Creemos en la provisión y gestión pública y/o común de los servicios públicos. Defendemos su idoneidad y viabilidad social y económica. Nos oponemos a la privatización creciente de la sanidad, la educación, la atención a la dependencia y demás servicios públicos. Los bienes y recursos estratégicos para asegurar la calidad de vida digna de la ciudadanía, deben ser públicos y/o comunes, gestionados por el sector público o por instituciones sin ánimo de lucro y especialmente por las del sector de la economía solidaria.
Defendemos la reforma de todas las Administraciones públicas para hacerlas transparentes en su funcionamiento y eficaces en la gestión de los recursos públicos que gestionan y en los servicios que prestan a la ciudadanía. Lo público es lo común y está al servicio de toda la sociedad. Es imprescindible recuperar el prestigio de la función pública y de los servidores públicos, mediante la promoción de la profesionalidad y de la motivación.
Un estado cuasi federal necesita instrumentos de coordinación federales para hacer más funcionales, cohesionados e igualitarios los servicios públicos, mejorar las coberturas y la calidad de las mismas y aumentar la eficiencia del sistema.
7.2. Hacia el vivir bien con menos.
Entendemos que es hora de repensar totalmente el estado del bienestar para denunciar, por un lado, los brutales ataques liberales contra los derechos sociales basados en la equidad y, por otro, evolucionar hacia un nuevo modelo de Estado, descentralizado, participativo, basado en el buen vivir. Un modelo según el cual el Estado actúa fundamentalmente como coordinador y facilitador de las iniciativas locales y como garante de la correcta redistribución de riquezas, servicios sociales, sanitarios, etc., que ya no dependen de una huella ecológica altísima y cuentan con nuevos protagonistas como gestores desde abajo de lo común: las comunidades locales (barrios, municipios, comarcas, provincias, regiones, eurorregiones, etc.). En EQUO somos conscientes de la dificultad de esta propuesta en tiempos de fuerte regresión social, por lo cual, y hasta que se abra paso, estaremos junto a todas las personas y colectivos que defienden el estado del bienestar y, en paralelo, propondremos nuevas fórmulas hacia el vivir bien con menos.
Para ello se debe mejorar la gestión de las Administraciones locales, incrementando progresivamente los recursos procedentes de las transferencias del Estado, hasta homologar a la media europea el porcentaje de los ingresos fiscales gestionado desde los Ayuntamientos, al tiempo que se modifica la legislación para promover la implementación de mecanismos de participación y control de la gestión municipal por la ciudadanía (Agendas XXI verdaderamente funcionales, presupuestos participativos, concejos abiertos...). Es necesario empoderar las comunidades locales devolviéndoles la capacidad de gestionar sus bienes comunes. Existen multitud de actores, como el movimiento neo cooperativista, que trabajan fuera de las lógicas del Estado y del mercado, y que cuentan con alta capacidad para crear bienestar social, protección del medio ambiente y redistribución de las riquezas.