lunes, 16 de septiembre de 2013

SE ACABÓ EL ESPECTÁCULO

Espectáculo, espejismo, son palabras de significado muy próximo en su origen que hacen referencia a la ilusión óptica que nos da una imagen falsa de la realidad. Es interesante analizar la etimología para comprender un poco nuestra situación actual: la era del espectáculo. Hace unos días vivimos la designación de Tokio como sede de los juegos olímpicos de 2020 y la eliminación de Madrid como ciudad olímpica. Fue curioso observar a las personas congregadas entorno a la Puerta de Alcalá con sus globos rojos, expectantes e ilusionadas. Y lo más significativo fue contemplar la decepción, el silencio y las luces que se apagan: se acabó el espectáculo. Hoy se dice que lo que no se comunica no existe: será verdad, pero también lo es que mucho de lo que se comunica, lo que se expone en los medios de comunicación, no es más que espectáculo, escenario de cartón piedra, fachada, propaganda y mentira. Que los ríos sean ríos, y las montañas, montañas. Y las palabras, las promesas, trasparentes como el agua, verdad. Que se apaguen las luces y brillen las estrellas. ¿Poesía o nostalgia de autenticidad?