jueves, 8 de enero de 2015

Inés Sabanés: “Los madrileños no entenderían que Podemos no fuera capaz de leer el deseo de cambio”

 
ENTREVISTA MUY INTERESANTE (CUARTO PODER)..muchas claves Publicado:

Sato Díaz *

Inés Sabanés, coportavoz de Equo en la Comunidad de Madrid, tras la entrevista. / Sato Díaz
Inés Sabanés, coportavoz de Equo en la Comunidad de Madrid, tras la entrevista. / Sato Díaz
Inés Sabanés (Cubells, Lleida, 1953) atiende a cuartopoder.es en la terraza de un bar de su barrio, Entrevías, próximo a la Asamblea de Madrid. La experiencia política y los años de labor pública se reflejan en el tono pausado y reflexivo de sus respuestas. Fue militante del PASOC y de Izquierda Unida (IU) desde su fundación en 1986 hasta el año 2011, cuando se incorporó a la recién creada formación ecologista Equo. De este partido es hoy coportavoz en la Comunidad de Madrid. Veterana de mil batallas de la izquierda democrática, ha sido portavoz de IU en el Ayuntamiento de la capital y en la Asamblea autonómica de Madrid. Ahora se encuentra entusiasmada con el proceso de confluencia de Ganemos. Es sábado por la mañana, invierno, y hace sol. Las calles están tranquilas, de momento.
— Para las elecciones municipales, los Ganemos son las apuestas de Equo…
Sí. Es un movimiento enormemente interesante, por lo menos en el caso concreto de Madrid. Ganar Madrid es muy importante y precisa de un gran esfuerzo de gestionar, administrar y mirar la política de otra manera. El objetivo es ganar, cambiar la política, con nuevos métodos y nuevas formas, y todo eso está incluido en Ganemos
— ¿Cómo va a participar Equo en Ganemos Madrid? ¿Van a presentar una lista propia?
No vamos a hacer primarias internas. Nuestra reflexión es que hacer procesos de primarias dentro de otro proceso de primarias no tiene mucho sentido. Vamos a participar y vamos a crear grupos de apoyo, impulso, formación y preparación de cualquier persona que quiera ser candidato a la Comunidad o a los ayuntamientos. Esto nos parece muy importante, una base de gente preparada para concurrir a unas primarias comunes. Y luego, aceptamos las reglas del juego de las que todos nos hemos dotado y en las que hemos participado desde el espacio en común, como es lógico.
— ¿Entendería que Podemos no concurriera en Ganemos Madrid?
Creo que es bastante improbable que Podemos no participe de un movimiento que ha generado mucha expectativa. Si miramos menos hacia nosotros mismos, hacia qué les pasa a cada una de nuestras respectivas marcas, y pensamos hacia fuera, nos daremos cuenta de cuál sería el efecto de romper esa expectativa de la gente que lleva años esperando un cambio. Creo que Podemos formará parte de este espacio en común que hemos construido, que en método, en forma y en contenidos no tiene ninguna arista que pueda poner en riesgo el que estuviéramos todos.
— Y si, finalmente, se diera el caso, ¿lo entendería?
No. Sería difícilmente entendible, habría que ver la explicación… Pero lo importante no sería que lo entendiera yo, sino que lo entendieran en mi barrio, la gente que ha firmado, la gente que está en movimientos diversos… Creo que la gente en Madrid no entendería la incapacidad de leer el tiempo y el deseo colectivo de este momento y que no actuemos en consecuencia todos, sin excepción. Podemos también.
— Sobre el debate de la fórmula jurídica con la que presentarse a las elecciones, IU propone una coalición electoral, Podemos se decanta por una agrupación de electores. ¿Dónde se sitúa Equo?
Superemos el debate sobre la  agrupación de electores la o coalición electoral, porque ninguna de las dos fórmulas
se adecua a lo
que queremos”
Hay que tener en cuenta, en primer lugar, que ninguna de las fórmulas del sistema están pensadas para que haya plataformas de ciudadanos tomando el poder y el acceso institucional. Todas las fórmulas están pensadas en clave de partidos, incluyendo las agrupaciones de electores que son más puntuales, más pequeñas… Si partimos de ese criterio, debemos tener la capacidad de pensar qué es lo que posteriormente garantiza mejor la estabilidad de un gobierno en una ciudad y el cumplimiento de los códigos éticos y principios y valores por los que se hace una candidatura. Superemos el debate sobre agrupación de electores o coalición electoral, porque ninguna de las dos fórmulas se adecua a lo que queremos, ninguna es pura. Tendríamos que pensar una fórmula sabiendo que estamos constreñidos en marcos bastante cerrados y blindados, busquemos las aristas y escapes para formar un modelo y conformar una candidatura ciudadana. Es decir, ninguna de las dos fórmulas valen y pelearse por ellas no resuelve el problema. Busquemos una fórmula que nos permita cumplir nuestro objetivo: el funcionamiento para las elecciones y para después: un gobierno para la ciudadanía y controlado por la ciudadanía.
— El viernes, Jesús Montero fue proclamado secretario general de Podemos en Madrid. Usted coincidió con él en IU. ¿Le conoce? ¿Qué opinión le merece?
He coincidido con él. Le conozco bastante. Es una persona comprometida y seria. Espero que tenga la capacidad de leer más hacia fuera que hacia dentro. La experiencia que aportan los múltiples inconvenientes y fracasos en la política en Madrid deberían hacernos leer hacia fuera, comprender el humor colectivo de la ciudad, si no, nos volveríamos a equivocar. Creo que, por experiencia, tiene la capacidad de leer Madrid en términos de expectativas de la gente.
Inés Sabanés en una plaza del barrio madrileño de Entrevías. / S. D.
Sabanés en una plaza del barrio madrileño de Entrevías. / S. D.
— ¿Le gustaría formar parte de una lista para el Ayuntamiento o la Comunidad?
Me gustaría formar parte del proyecto, en un cierto segundo plano, porque hay gente que debe estar más en primera línea y liderar. Gente buscada desde el consenso, que no esté tan adscrita a un partido concreto. Me gustaría estar en ese proyecto, pero si no estoy, le ayudaría de todas formas. Creo que todavía tengo cosas que aportar desde dentro de un grupo parlamentario y también desde fuera. Siempre me ha importado la política madrileña y un cambio en Madrid sería una gran satisfacción, llevo toda una vida peleando para ello. Madrid podría ser un ejemplo en la política española, lo que se puede hacer en Madrid es inmenso. No descarto ir en una lista, pero sí lo descarto en primera línea.
— Usted fue predecesora de Ángel Pérez en la portavocía de IU del Ayuntamiento de Madrid y de Gregorio Gordo en la de la Asamblea. Ambos han sido señalados como responsables políticos del caso Caja Madrid. ¿Cómo ha vivido este proceso desde la distancia? ¿Le sorprende?
Todo el mundo, el que tenía la responsabilidad directa y los que estábamos cerca de ella, tenemos que hacer un análisis muy crítico de esa época, incluida yo. Hay que hacer un análisis crítico, no tanto por hacer explosionar todo, porque en IU hay gente que ha aguantado travesías en el desierto cuando nadie en este país era capaz de levantar la voz, y esto hay que ponerlo en valor. Yo he tratado temas como la M-30, la deuda, las radiales… yo fui cuatro veces a Europa con escasísimo eco. Esto tiene responsables directos, indirectos y globales, también los medios de comunicación, nadie le daba importancia en aquellos momentos a esos temas. Yo me desgañité denunciando la deuda. Si a alguien le pilla por sorpresa que la deuda de la M-30 está condicionando el futuro de Madrid, he de decir que nadie quiso hacerse eco de algo que ya era evidente en aquel momento. Colectivamente hay que hacer un análisis muy crítico. En cuanto a lo más cercano, creo que IU está haciendo un análisis de exigencia y cambio que a mí me vale, me parece importante, y en cuanto a la determinación de responsabilidades de aquello, las cosas tienen que seguir su curso y cada uno tiene que asumir sus niveles de responsabilidad directa.
— Una vez ha pasado el tiempo, desde sus cargos en IU en aquel momento, ¿pudo hacer algo más sobre este tema?
Sobre Caja Madrid había cosas que no me gustaban, otras que no conocía y otras por las que quizás tuve que pelear más”
Sobre Caja Madrid, yo desempeñaba cargos institucionales y no cargos en el día a día de la organización. No sé si pude hacer algo más, pero hay que ser crítico y decirlo: siempre se puede hacer algo más. Había cosas que no me gustaban, había cosas de las que era desconocedora y había cosas por las que quizás tuve que pelear más. Quizás por eso me fui.
— ¿Tuvieron algo que ver en su salida de IU estas dos personas?
No. Era una situación forzada. Ya lo era desde que me presenté a unas primarias internas y ganó Gordo. Siempre se ha dicho que después, Gaspar Llamazares forzó para que hubiera un acuerdo y que encabezara yo la lista electoral. No lo sé exactamente, hay quien dice que fue producto de encuestas y otros de un acuerdo, supongo que sería un poco de todo. Cuando yo decidí irme, no tuvo nada que ver con que hubiera sido nombrada o no. Podría haber pactado y estar en un puesto institucional todavía hoy. No lo hice porque necesitaba distancia. Necesitaba la distancia de saber si estaba peleando por lo que creo, o si era una cuestión de poder y de no ser capaz de desengancharme de la política. Me fui a casa y empecé de nuevo.
— En todo este contexto, se celebran primarias y Tania Sánchez será la próxima candidata para la Comunidad Autónoma por IU. ¿La conocía? ¿Puede desempeñar esas funciones honestamente?
Sí, la conocía. Totalmente, puede desempeñar su cargo con honestidad.
— ¿Cree que es una buena candidata para un proceso de confluencia también en la Comunidad?
Sí. Desde hace tiempo junto a ella y otros sectores de IU discrepábamos en la forma de convergencia. Cuando me voy a Equo, había llegado a la conclusión de que tiene que haber un movimiento externo fuerte que mueva a los partidos, y así ha sido. Hay señales de esto en el 15M, pero también antes y después. La acampada de Sintel, por ejemplo, o después del 15M, la PAH, las Mareas, Juventud sin Futuro… Había muchas señales de que la política institucional estaba muerta. Yo lo veía desde hacía mucho tiempo. La diferencia con la gente de IU es que esa lectura de explosión no la hacían, seguían pensando en la recomposición desde dentro. Después apareció Equo, el Partido X y Podemos, quien ha concentrado casi todo el descontento, la indignación y muchos movimientos aparecidos desde el 2011. Hoy hay un fenómeno colectivo, un tablero más complejo de lo que parece. Todo esto hace que los partidos convencionales se muevan. Precisamente entro en Equo por esto, para experimentar la regeneración democrática, la superación de la democracia representativa, el monopolio de los partidos tradicionales… No era posible que el sistema político institucional de este país se regenerara por sí mismo sin impulsos externos. Ahora, IU y Tania también cogen este impulso, hacen una lectura real. Creo que esta gente puede apostar claramente por esos procesos de convergencia que no tengan métodos trucados. Este es el punto, o acuerdas un método que responda a estas exigencias o sólo será mover sillas para ver dónde se sienta cada uno.
— Parece más difícil un Ganemos de cara a las elecciones autonómicas. ¿Cuál es la posición al respecto de Equo?
“Un ganemos para las autonómicas es metodológicamente mucho más difícil, pero es también una emergencia política
Estamos insistiendo en ello. Sabemos que metodológicamente es más difícil, pero políticamente es una emergencia. Todo la base social de contestación de esta comunidad, las Mareas… tienen más que ver con la política autonómica que con la municipal. Un movimiento municipalista es muy importante, pero este país tiene su modelo de Estado, su definición, basado en las comunidades autónomas… No podemos mirar para otro lado en las autonómicas. Las comunidades deberían ser un proceso de impulso en este país, para un proceso constituyente, un nuevo modelo de relaciones… Hay que tener todo el ciclo del cambio en la cabeza, y en noviembre vienen las elecciones generales . Si metodológicamente es difícil, políticamente tenemos que tener una reflexión común sobre el papel de las comunidades autónomas, y hacia dónde queremos dirigir la superación de la Transición y el modelo de país. Por eso estaríamos de acuerdo en un movimiento de confluencia en la Comunidad, pero somos conscientes de que un movimiento impulsado sólo por partidos queda debilitado. Ojalá que la gente que apoya los procesos de confluencia para los ayuntamientos dieran un mandato ciudadano para que nos pusiéramos a trabajar por la Comunidad. Si no somos capaces de crear una confluencia en la Comunidad, por lo menos que sepamos qué queremos todos de ese espacio.
— ¿Por qué en España no tiene arraigo un partido verde como en otros países de la Unión Europea, donde es una tradición política muy consolidada?
No lo sé. Hay un elemento que nos aborda que es un eje esencial del siglo XXI. Ahora que se habla tanto de los ejes izquierda y derecha y arriba y abajo… Hay un eje necesario que es: crecimiento y decrecimiento. Este es un eje que determina en términos medioambientales, el planeta, y en términos democráticos, la vida de las personas. No hay un proyecto global, si no se tiene en cuenta la ecología política entendida como el uso de recursos finitos que son vitales para las personas. Un eje sin los excesos del crecimiento especulativo es fundamental. ¿Por qué no cuaja? Quizás porque no lo hemos llevado a la vida de la gente. Nos peleamos con las oligarquías de las eléctricas, pero igual es más fácil decirle a la gente que si tienen capacidad de producir y elegir sobre su propia energía, además de ser muy importante para el planeta porque contaminamos menos, el recibo es más barato, porque pagamos el más caro de Europa. Siempre digo una cosa, no habrá justicia social si no hay justicia ambiental. Estamos ante la contradicción más grande de este siglo. No se tiene que ver el espacio verde sólo como un espacio de defensa del cambio climático, sino también en términos democráticos, en un espacio global que permita vivir con dignidad y con justicia en el planeta.
— ¿Cuáles son los principales problemas medioambientales de la Comunidad de Madrid?
La economía de casino y especulativa que ha producido una invasión del territorio con un coste ambiental altísimo. Madrid es abarcable con un urbanismo no especulativo y una red de transportes adecuada. Esto daría la posibilidad de restaurar y recomponer nuestro territorio. Madrid necesita una política de vivienda que cuide el parque actual y no apueste por la nueva construcción. Se ha construido mucho y mal. Planteamos la intervención en 50.000 viviendas, esto daría salida a una parte del paro de la construcción reconvirtiéndolas y evitaría una parte de nuestra contaminación, por el mal aislamiento de las viviendas. Si pudiéramos hacer empresas públicas de vivienda y energía resolveríamos una parte importante de la contaminación y se generaría más empleo en Madrid.
—Desde su larga militancia de izquierdas, ¿cuáles serían los pilares básicos y necesarios en un programa para las elecciones generales?
Primero, una auditoría y reconsideración de la deuda. También, asumir la transición hacia un modelo sostenible económicamente. Sería necesaria la recuperación de los servicios públicos. De igual modo, la regeneración democrática, un código de buen gobierno. Y la política fiscal, combatir el fraude, claro. Principios, principios, principios, un programa en el que todos podamos participar.
(*)Sato Díaz es periodista.
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