lunes, 22 de julio de 2013

SOBRE BÁRCENAS Y EL PP


SOBRE BÁRCENAS Y EL PP

Toda la cúpula del PP, desde sus inicios y durante muchos años (en sus diferentes fases y tamaño de gobierno, municipal, autonómico y nacional) se sintió pública y mayoritariamente señalada como colegiadamente decisora del "supuesto reparto del botín" (tesoro que fue ingresando, insaciable e incansablemente, en las ávidas y siempre abiertas fauces de sus arcas).

Cada miembro conformante de este Equipo, permutable a veces, fue percibiendo, puntual y escrupulosamente -siempre de forma presunta- su habitual porcentaje económico (doce, o catorce veces al año), con sus anuales incrementos correspondientes.

Las "bífidas lenguas" abocaron a muy malintencionadas interpretaciones (por ahora tan sólo supuestas) voceando, a troche y moche", que estos fluyentes y continuos ingresos correspondían a la justa reciprocidad y en pago, a "supuestas" alegales concesiones, a contrataciones multimillonarias con las distintas administraciones, a elevadísimos desembolsos oficiales por "macroeventos" de supuesto interés nacional, a gastos astronómicos por megalómanas obras de nula utilidad. A anómalos e irregulares nombramientos oficiales, a personalísimas y muy significadas ayudantías "fantasma", creación de equipos asesores súbitamente imprescindibles, nuevas secretarías de "brazos caídos"; en conclusión: abanico vario y connatural al "siemprevivo", viejo, puro y duro, nepotismo clásico.

Por todo ello y a sabiendas de que la mejor defensa es el ataque y que el precipicio de la investigación podría, final y "supuestamente" impregnarles de hedionda "mácula", desde el principio, defendieron a su colega Bárcenas, le arroparon con los ropajes más aislantes a su alcance, reiteraron, una y otra vez, incansablemente, su segura inocencia, hasta denunciaron como "causa general" en contra de su partido, las "arteras", continuas, "in crescentes" y multidireccionales acusaciones (falsas, de toda falsedad) …y negaron, negaron, negaron …

Es precisamente por ello que ahora, las hemerotecas, últimamente tan transitadas (auténticas máquinas de la verdad), vienen a causar tanta hilaridad general …

Esperemos el desenlace final …