lunes, 20 de enero de 2014

Tras Eurovegas, ¿ahora que?.

Tras el sonado fracaso de esa estrategia de financiación electoral que era Eurovegas y de la que ya nos felicitamos por su estruendosa caída, el gobierno municipal se ha lanzado a promocionar el denominado Plan B para Alcorcón, plan cuya paternidad ha reclamado el partido socialista en cuanto ha visto las primeras notas de prensa.

Dada la grandiosa magnitud de las cifras que venían de la mano de Eurovegas, pocos eran los que proponían una alternativa que pudiera competir con tamaña montaña de humo. Una vez despejado el horizonte, se abren nuevas posibilidades y muchos son los que nos han preguntado: “bueno, ¿y ahora qué pretendéis hacer vosotros con ese terreno, que sirva para el pueblo y para crear empleo”

Baste esa pregunta para ver cuánto daño ha hecho en el pensamiento cotidiano esa máxima por la cual es necesario hacer “algo” con los terrenos baldíos con el fin de generar “progreso”, entendido como la forma de extraer u ocupar la tierra para generar actividad económica.

Tristemente, tenemos que seguir explicando que este modelo absurdamente consumista y desarrollista nos lleva al colapso, cual mayas modernos, y que además, no somos quienes para decidir el destino de tierras que deberán ser disfrutadas por generaciones futuras, máxime cuando la actual ocupación del terreno ya facilita el desarrollo de muchas actividades económicas (pero que de forma evidente no proporcionan pingües beneficios a las constructoras que se dedican a crear las infraestructuras).

También se podría contestar de una manera más directa y simple, al estilo: “ahhh, ¿es que por urbanizar un terreno ya se consiguen puestos de trabajo estables más allá de los necesitados para la propia urbanización? Uno pensaba que la creación de empleo estaba relacionado con emprendedores, líneas de financiación, modelos de negocio, polos de innovación, … y que todas esas estrategias ya se pueden llevar a cabo con los actuales terrenos urbanizados”.

Viene todo esto a cuento porque el Ayuntamiento de Alcorcón, intentando tapar sus vergüenzas,  sigue empeñado en urbanizar los terrenos de la zona norte (hay una empresa americana interesada, nos amenaza el Alcalde, recordando además el interés del Atlético de Madrid y su ciudad deportiva), terrenos por otra parte no urbanizables aunque los propietarios hayan recurrido al Tribunal Supremo la sentencia conseguida por el incansable trabajo en beneficio de todos de Ecologistas en Acción.

Y también viene a cuento de las últimas noticias sobre el plan de urbanización el PP8, donde parece que el Ayuntamiento tiene previsto facilitar un nuevo Parque Oeste (debe ser que con el actual no tenemos bastante, y que es necesario ampliar la superficie destinada a esos no lugares que nada aportan a la vida local del municipio, más allá de los gastos de urbanización a los que el Ayuntamiento tiene que abordar y algunos impuestillos, que seguro no serán tantos por las enormes exenciones). De las noticias leídas en prensa extraemos que “el PP8 es un espacio donde convive zona privada, alrededor de 429.934 metros cuadrados, y zona pública de 371.671 metros cuadrados. En este último caso, las parcelas a las que puede tener acceso rondan entre los 5.000 y los 50.000 metros cuadrados.”

¿Y a todo esto qué tiene que decir EQUO-Alcorcon? Desde nuestro punto de vista, toda ocupación del terreno tiene que regirse unos pilares básicos entre los que nos podemos encontrar (y sin querer hacer un catálogo de principios cerrado ni ordenado por orden de prioridad):

  1. esté fuera de toda duda un tratamiento especulativo sobre la propiedad de los mismos y se respete su calificación urbanística, sin recurrir a recalificaciones o modificaciones de los planes urbanísticos al calor de iniciativas con un claro beneficiario que no es el interés general, actual y/o futuro
  2. que proponga una ocupación sostenible del terreno, presente y futura, permitiendo a los habitantes de la zona opinar sobre su destino, maximizando las zonas de uso público, ya sea de ocio o para proyectos comunales
  3. que la actividad económica a desarrollar no siga el mismo modelo productivista expansionista, si no que partiendo del respeto al medio ambiente, colabore con una estrategia de sostenibilidad, decrecimiento, autogestión y colaborativa

Con esas máximas, lo que EQUO-Alcorcón propone para aquellas zonas todavía no urbanizadas de nuestro territorio es:
  • auditoría de terrenos públicos y un plan de conmutación de los mismos con los propietarios privados con el fin de maximizar la utilidad de los terrenos públicos
  • Creación del Gran Parque Agroecológico del SUR-OESTE de Madrid
    • convertir la zona en un polo de emprendedores de alimentos ecológicos, con distribución cercana y localizada, eliminando intermediarios y fomentando los grupos de consumo, .. con el objetivo de convertir la zona en la huerta de Madrid, o al menos de la zona SUR
    • conseguir vincular a los hosteleros y colegios de la zona para que consuman productos del Parque, creando así una red de consumo estable que permita establecer proyectos empresariales a medio/largo plazo
    • utilización de los recursos del Ayuntamiento para facilitar el establecimiento de emprendedores en la zona, facilitandoles la creación de planes de negocio o proporcionándoles herramientas o servicios que puedan ser utilizados por muchos de ellos de forma simultánea (transporte, aperos, gestorías, …), suponiendo un ahorro de costes.
    • promover la instalación de empresas dedicadas al reciclaje de residuos, reutilización sostenible de los mismos (biomasa)
    • auspiciar el establecimiento de alianzas no solo con los emprendedores y empresarios de la zona, si no con los centros universitarios cercanos, con el objetivo de promover la investigación y mejora de los productos, modelos de negocio, …
    • programas de educación ambiental, consumo responsable, hábitos alimenticios, granjas escuelas, reciclaje de residuos… toda una estrategia educativa alrededor de lo anterior

Como podemos prever, nuestras propuestas no serán escuchadas y este modelo será sepultado por las excavadoras representantes de los intereses de las grandes constructoras con el fin de urbanizar para crear polígonos industriales, zonas comerciales y residenciales.

Por eso no queremos dejar pasar la ocasión de proponer, ya que entra la piqueta, cómo se deberían hacer esos desarrollos urbanísticos:
  • los tiempos en los que los ayuntamientos y promotores diseñaban cómo serían las ciudades pasaron, como han pasado los tiempos en que los políticos son elegidos cada cuatro años y tienen en ese impás la potestad de promover las iniciativas que quieran sin rendir cuentas. La ciudadanía tiene el derecho y el deber de diseñar allí donde va a vivir y trabajar. No se trata de encontrar compradores para la vivienda que he construido, se trata de que los pobladores diseñen la vivienda y el barrio donde van a vivir. Así, estrategias de cohousing cobran sentido.
  • creación de zonas de coworking, donde toda la zona SUR-OESTE de Madrid pueda converger, estableciendo polos innovadores y emprendedores al calor de las iniciativas conjuntas y autogestionadas. Quizá al calor de esta zona, se podría crear zonas de restauración, servicios e iniciativas que integren las zonas de trabajo con la educación de nuestros retoños más pequeños (escuelas infantiles).
  • En el caso de que las alianzas con los centros universitarios diesen sus frutos, seguramente sería necesario el establecer algún tipo de política de alojamiento para profesores, estudiantes, visitantes, asistentes a congresos, …: implantación nueva zona de viviendas bioclimáticas de balance 0 y seguramente orientadas a lo que se conoce como “construcción en serie”, de forma que además de tener su utilidad real, sirvieran como centro de demostración y museo de otro tipo de construcciones más respetuosas con el medioambiente, en su construcción y en su uso diario
¿Y tú?, ¿qué es lo que opinas de qué se debería hacer con los terrenos de Alcorcón?


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